Muchos emprendedores hispanos descubren los impuestos para negocios en USA cuando ya es tarde: con una carta del estado, una multa o un contador diciendo que había que declarar algo que nadie mencionó. El enredo casi siempre es el mismo: se confunden tres impuestos que son completamente distintos —income tax, sales tax y franchise tax— y que se pagan a entidades diferentes, en fechas diferentes y por razones diferentes. En esta guía te los explico uno por uno, con ejemplos reales por estado, para que sepas cuáles te tocan a ti y dejes de manejar a ciegas.
Los tres impuestos que se confunden todo el tiempo
Antes de entrar en detalle, quédate con esta idea, que es la que ordena todo lo demás:
- Income tax — se paga sobre tus ganancias. Si no ganaste, en general no pagas.
- Sales tax — lo cobras tú al cliente y se lo entregas al estado. Nunca fue tu dinero.
- Franchise tax — se paga por tener la empresa registrada en ese estado. Puede tocarte aunque hayas perdido dinero.
Ese último es el que agarra a todos por sorpresa, porque va en contra de la intuición: no tuviste ventas y aun así el estado te cobra.
Income tax: el impuesto sobre lo que ganas
Es el más conocido y tiene dos capas: la federal y la estatal.
En el nivel federal, la mayoría de las LLC de un solo dueño no pagan impuestos como empresa: son pass-through. La ganancia pasa a tu declaración personal y se reporta en el Schedule C de tu Form 1040. Sobre esa ganancia neta pagas dos cosas: el income tax según tu tramo y el self-employment tax de 15.3% (12.4% de Seguro Social y 2.9% de Medicare), que cubre lo que un empleador normalmente aportaría por ti. Ese 15.3% es el que descuadra el presupuesto del que viene de trabajar por nómina.
Además, el IRS espera que pagues por adelantado, cada trimestre, con los estimated taxes. Si esperas a abril del año siguiente, además del impuesto te llega la multa por no haber pagado a tiempo. Las fechas y el detalle los tienes en nuestra guía de cómo pagar los taxes de tu negocio y en el portal en español del IRS.
En el nivel estatal la cosa cambia según dónde estés: hay estados sin income tax personal (Texas, Florida, Tennessee, Washington, Nevada) y estados donde sí lo hay y pesa. Si tu ganancia ya es alta, vale la pena revisar si te conviene cambiar de estructura; lo comparamos con números en LLC vs S-Corp.
Sales tax: el impuesto que cobras, no el que pagas
En Estados Unidos no existe un sales tax federal. Lo cobran los estados y, encima, los condados y ciudades. Por eso en una misma ciudad puedes ver tasas distintas según la dirección exacta.
Tres reglas que debes tener claras:
- No es tu dinero. Lo cobras al cliente y lo guardas para entregárselo al estado. Gastarte el sales tax cobrado es el error que más negocios pequeños hunde.
- Necesitas permiso antes de cobrarlo. Se llama sales tax permit o seller permit y se saca en el departamento de rentas de tu estado. Cobrarlo sin permiso es ilegal.
- No todo paga sales tax. Depende del estado y del rubro: muchos servicios están exentos, y la comida sin preparar suele tener trato especial. Un contador de limpieza y un restaurante viven realidades distintas.
Si vendes en línea, entra el concepto de nexus: cuando superas cierto volumen de ventas en otro estado, ese estado puede exigirte cobrar y remitir su sales tax aunque tú nunca hayas puesto un pie ahí.
Franchise tax: el impuesto por existir
Aquí está la sorpresa. El franchise tax no tiene nada que ver con franquicias: es lo que algunos estados cobran por el privilegio de tener tu empresa registrada y operando ahí. Se calcula sobre ingresos brutos, capital o patrimonio neto —no sobre la ganancia— y por eso puede tocarte en un año de pérdidas.
No todos los estados lo tienen, y donde existe cambia mucho de nombre y de forma. Lo importante: averigua si tu estado lo cobra antes de registrar, no después.
Impuestos para negocios en USA: cinco estados, cinco realidades
Estas cifras son de 2026 y vienen de los departamentos de rentas de cada estado. Verifícalas siempre en la fuente oficial antes de tomar una decisión, porque cambian año a año.
- Texas. Sin income tax personal, pero con franchise tax. Para los reportes de 2026 el umbral de «no tax due» es de $2.65 millones de ingreso total anualizado: por debajo de eso no pagas el impuesto, pero igual tienes que presentar el Public Information Report. Muchos creen que no deben nada y no presentan nada: ahí llega la multa. Más detalle en cómo emprender en Texas.
- California. El caso más duro: toda LLC que opere u esté organizada en California paga $800 anuales de franchise tax mínimo, aunque no facture un dólar, y sigue debiéndolo hasta que cancele formalmente la LLC.
- Tennessee. Sin income tax sobre salarios, pero con dos impuestos estatales al negocio: excise tax de 6.5% sobre la renta gravable en Tennessee y franchise tax de 0.25% sobre el mayor entre patrimonio neto y propiedad tangible en el estado, con un mínimo de $100. Ver cómo emprender en Tennessee.
- Washington. Sin income tax personal, pero con el B&O tax, que grava ingresos brutos sin deducir gastos: 0.471% en retail y 1.5% en servicios para quienes facturan menos de $1 millón. Puedes deber B&O en un año en el que perdiste dinero.
- Florida. Sin income tax personal y sin franchise tax para LLC. Por eso aparece tanto en las listas de estados favorables.
Los errores que salen más caros
Después de años viendo casos, estos cuatro se repiten: gastarse el sales tax cobrado; no presentar el reporte estatal creyendo que si no debes no hay que declarar; no separar la cuenta del negocio de la personal, lo que vuelve imposible sustentar gastos ante una auditoría; y registrar la LLC en otro estado por consejo de internet, terminando con obligaciones en dos estados en vez de uno. Si apenas vas a registrar, revisa primero cómo abrir una LLC paso a paso.
Conclusión
Los tres impuestos responden a tres preguntas distintas: income tax pregunta cuánto ganaste, sales tax pregunta cuánto cobraste de más al cliente, y franchise tax pregunta simplemente si tu empresa existe en ese estado. Entender esa diferencia es lo que separa al dueño que duerme tranquilo del que abre las cartas del estado con miedo. Toma una hora esta semana, revisa cuáles de los tres te aplican según tu estado y tu rubro, y ponlos en el calendario. Es la hora mejor invertida de tu año.
Y si prefieres no adivinar: en Jimenez Consulting Tax Services trabajamos con dueños de negocio hispanos para ordenar su contabilidad, calcular sus pagos trimestrales y cumplir con el estado sin sustos ni multas.